Nino Monfroglio cierra esta noche su año en Kirie Music Club y nos habla de esto y mucho más

"Construirse desde la autogestión es duro, pero a la vez el premio está en un crear un espacio nuevo y libre"

Nino Monfroglio

¿Cómo forma actualmente la banda que te acompaña?

Me presento en esta oportunidad con Leandro Kalen en teclado, Esteban Campos en batería, "Tebby" González en bajo y Juan “Cana” San Martín operando el sonido.

¿Cómo fueron tus comienzos?

Arranqué a los 8 años, estudiando en conservatorios guitarra clásica, folclore, tango y música popular. Desde el principio busqué hacer mi propia música y rápidamente durante la adolescencia armé bandas y desarrollé mi gusto por los sonidos eléctricos y el Rock. Hoy sigo con la misma búsqueda, además de componer, ensayar y grabar en mi estudio de San Telmo, me mantengo actualizado con las nuevas tecnologías que son al fin de cuentas otras herramientas que nos facilitan ciertas tareas.

Cuéntenos con que se van a encontrar quienes te escuchen. ¿Cuáles son sus raíces?

Aunque escucho de todo, es condición primordial que esté bien hecho, que tenga contenido y sobre todo que me llegue. Mis influencias más profundas están del lado del rock: Charly, Spinetta, Cerati, Mollo, León sin dudarlo son maestros de cabecera. Como también George Harrison, David Gilmour, Steve Lukather, Brian May y fundamentalmente The Beatles.

Mis canciones intentan ser algo así, música cargada de imágenes, letras que revelen algo de lo que siento o me atraviesa de lo vivido y grabaciones o shows que estén bien hechos, que te hagan conectar con los demás y me hagan sentir alegría y orgullo.

¿Cómo ven hoy la escena emergente nacional?

Muy diversa y en transformación. Hay mucha oferta y algunos grupos o solistas increíbles y otros no... Todos estamos en nuestra propia búsqueda, habrá que ver a dónde nos lleva el sueño.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿crees que cuentan con las herramientas necesarias para progresar?

Herramientas hay de sobra...el problema es que cada vez son más caras y muchos redoblamos los esfuerzos para no quedarnos parados. No hay que rendirse. En mi caso siempre fui y sigo siendo autogestivo. Construirse desde ahí es duro, pero a la vez el premio está en un crear un espacio nuevo y libre, que sea de la forma en que uno quiere y puede desarrollarse. Es como que hay que tener en claro que sos el productor y constructor de tu propia historia.

¿Qué nos podés contar sobre "Cambio de Estado"?

El concepto artístico está ligado íntimamente al despertar del amor y a la empatía desde un lenguaje musical eléctrico y colmado de texturas y melodías. Son canciones de Rock que combinan riff poderosos con melodías elaboradas o simples que hablan del tema más antiguo y tal vez más abordado...el amor y la forma en que vas cambiando igual que va cambiando de estado el agua, de a poco y con mucho esfuerzo. En nuestro caso solo para dar y recibir amor.

Es mi 2 disco y lo grabé en Camarón Brujo Música y Glazglas Estudio. La música, las letras y los arreglos son míos pero compartí la edición y la mezcla con Iván Marcovik. Luego el proceso de masterizado lo realizó Cana San Martín en Astor Estudio. La edición en formato físico se hizo con el arte y diseño de Dominique Cortondo y gracias a la ayuda del Instituto Nacional de la Música quien distingue mi trabajo otorgándome un subsidio que cubrió parte del costo de la replicación.

Probablemente la mayoría de nosotros ya escuchemos la mayor parte de nuestra música en soportes digitales. Más allá de la parte legal, ¿por qué seguir editando en el formato físico?

Se vive a mucha velocidad, se va muy rápido, no se sabe bien a donde hay que llegar pero hay que apurarse. Escuchamos música en el bondi, el subte, metidos en el ruido de la ciudad, tratando de tapar lo siniestro de todo ese ruido aturdiéndonos y distorsionando los ya mezquinos audios del infaltable MP3... tal vez sea necesario conservar el cd, vinilo como objeto artístico que te conecta desde lo material al mundo subjetivo de cada artista y al de cada uno en su apreciación auditiva y su sensibilidad… tal vez porque sea necesario tener una excusa para darse un tiempo de silencio y sin movimiento para bucear en nosotros otra sensación y disfrute no apurado, menos virtual, más concreto y sobre todo más rico.

Cerrás el año este 16 de noviembre en Kirie, ¿qué nos podés adelantar de la fecha?

Es una fecha muy esperada. Después de 2 años de no pisar escenarios y de mucho trabajo en el estudio, vuelvo con la fuerza de la vida y del rock para quebrar las antiguas fórmulas y renovarme. Esta vez acompañado de un equipo de músicos y profesionales muy talentosos que harán brillar el show en cada canción para darle nueva vida a este “Cambio de estado”...lo único que hay que agregar a la ecuación del 16 en Kirie es el encuentro con gente y que ellos tengan la última palabra.

Se acerca el verano, ¿Tenés definido que vas a hacer? ¿Gira o vacaciones?

Espero poder tener un tiempo descanso y poder resetear el mate para arrancar el 2019 con nuevos proyectos que se están armando. Este ha sido y sigue siendo un tiempo muy duro y te atraviesan cosas en todo momento. La realidad nos tiene cercados por este lio económico, social y cultural en el que hay muchísimas familias en todos lados tratando de sobrevivir y no les alcanza. Soy un afortunado y agradecido, sobretodo un hombre de fe... gracias a Dios tengo trabajo pero soy uno más que la sigue peleando y no deja de dolerme en la piel y el corazón que nos toque pasar por todo esto.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus noticias?

Tengo una fanpage en facebook, canal de youtube, Instagram y página en souncloud con las canciones de mis 2 discos. Me pueden encontrar en Google con mi nombre…Nino Monfroglio.

Muchas gracias por esta posibilidad de encontrarnos entre palabras y música...¡les mando un gran abrazo!