Desde México les presentamos a Sonido Clúster

"Creemos que hay proyectos musicales con mucho valor en la escena mexicana, pero también hay demasiado aspiracionismo de parte de las bandas."

Sonido Cluster

¿Cómo forma actualmente Sonido Clúster?

Lxs integrantes en este disco somos Melina Mendoza en las congas, coros y percusiones menores, David Ketzal como director musical y guitarra principal, Lu Blue Noc en el bajo y coros, Malembe en la voz principal, el cuatro venezolano, sintetizadores y Rub Zero en la batería, muy recientemente se unió a la banda Pablo Mendia mejor conocido como Aqua mute, en los sintetizadores y electrónica en general.

¿Cómo fueron sus comienzos?

El “Colectivo Latino de Unificación Sincrética Tropical y de Experimentación Radical” nace a finales de 2016, la mayoría de nosotrxs nos conocimos en la prepa, Lu, Ketzal y Malembe fueron lxs primeros en comenzar a tocar juntxs bajo el nombre “Los Abortos de tu Jefa” en donde tocaban punk, pero solían abrir con una cumbia de cañaveral llamada “Tiene espinas el Rosal”, eso fue lo que empezó a formar el sonido del tropinoize, esta mezcla de la música latina que a todxs nos encantaba y la experimentación sonora que David Ketzal ya traía con él, ya que el tocaba en una banda de noise llamada “Futurología”.

La banda comenzó a ensayar ya bajo el nombre de Clúster con la adición de Rubzero en la batería, pero no fue hasta la llegada de Melina Mendoza que se pudo conseguir ese sonido latino, gracias al tumbao de las congas.

Desde un inicio nos hemos preocupado más allá de dar un concierto, dar un show, en el primer concierto ya traíamos un espectáculo visual con luces neón e instalación de televisiones con estática, para así brindarle al público toda una experiencia.

¿Cómo surge su nombre?

El Clúster nació de una obra del compositor contemporáneo Mario Lavista, pieza que lleva el mismo nombre y se trata de tocar un clúster enorme en todo un piano, o sea tocar todas las teclas de un piano 2 veces, hasta que la última nota deje de sonar. Esta pieza venía en un libro de apuntes para música que David Ketzal tenía en su biblioteca personal, nos hizo mucho sentido ya que al cada unx de la banda tener un folklore personal y una personalidad muy distinta, hace de nuestra banda un clúster de sonidos e influencias.

Mas adelante dentro de ciertas reflexiones estéticas, el proyecto decidió darle un doble sentido al nombre, adaptándolo a las siglas de “Colectivo Latino de Unificación Sincrética Tropical y de Experimentación Radical” y de esa manera ampliar nuestros terrenos de creación y experimentación.

¿Cómo se describirían desde lo musical?

En este álbum intentamos encontrar terrenos comunes entre la música latina/afroantillana y los sonidos del rock y la música experimental de corte más occidental. Intentando conciliar ambas y así hacer una analogía sobre lo cotidiano de la globalización en Latinoamérica.

Más allá de la situación actual con la pandemia, ¿cómo ven hoy la escena emergente mexicana?

Creemos que hay proyectos musicales con mucho valor en la escena mexicana, pero también hay demasiado aspiracionismo de parte de las bandas. La mayoría solo busca imitar la música que se hace en Estados Unidos o en Europa, además de apelar demasiado a la nostalgia, buscando emular sonidos que ya están sobre explotados. Eso nos parece algo triste ya que creemos que aquí en nuestro país y en Latinoamérica en general hay mucha música, pero son pocas las bandas que voltean a ver sus raíces.

Toda la movida de redes sociales hace muy fácil compartir tu material (antiguamente dependiente de discográficas y demás), pero también más grande el espectro al cual accede el público (antes era más una cuestión de curiosidad encontrar bandas emergentes y ahora están todas en Spotify). ¿Cómo ves toda esta realidad?

Es como una distopía y una utopía conviviendo en un mismo escenario, los ángeles y los demonios, ya que por una parte creemos hermoso el hecho de que ahora cualquier persona con acceso a internet está a unos pocos clicks de distancia de nuestra música, cualquier persona en cualquier parte del mundo. Pero también el cómo se mueve actualmente la industria musical como por ejemplo Spotify y la forma en la que se le paga a los artistas, o toda esta idea rara respecto al “rentar” música, nos parece algo que no conviene a la mayor parte de los artistas que utilizan estas plataformas para su música.

¿Qué nos pueden contar sobre su primer EP "Exhúmame en Tezonco"?

Es un EP conceptual que narra la historia de Julián José el "Niño Santo". Médico brujo y bailador, habitante de San Lorenzo Tezonco, Tláhuac, en Ciudad de México. Al pie de un cerro llamado Yohualixqi lugar donde se encontró su diario, en el cual se describe cómo es que a través de una vieja televisión recibe los mensajes de Araye, demonio de la traición. Los cuales combinados con su despecho amoroso le orillan a cometer atrocidades, como exhumar cuerpos del panteón e inclusive cometer asesinatos, para después desaparecer sin dejar rastro.

Un álbum que juega con los simbolismos para así poner en tela de juicio la diferencia entre magia y realidad.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus novedades?

En las plataformas de streaming como Spotify y sus similares nos encuentran como Sonido Clúster. En FB como: Sonido Clúster e IG: @SonidoClúster.

¿Cómo se llevan con las redes sociales? ¿Las manejan ustedes o laburan con alguien?

Desde el comienzo las ha manejado la banda en especial Malembe. Porque sentimos que las redes ahora también pueden ser una extensión de nuestro trabajo artístico/musical.