Jano Mengano nos cuenta del aislamiento de LVB y lo que se viene para cerrar el año y arrancar el 2021 con más fuerzas

"Nos dieron ganas de pararnos encima de la grieta y clavarle un cuchillo en el ojo a la corrección política de la época."

Los Vestigiosos de la Burda

La última vez que hablamos presentaban "Vodevil", hasta ahora su último disco. ¿Cómo fueron estos últimos años para Uds.?

Lindos, novedosos y especiales. Pero también duros, desconcertantes y desafiantes. Como la vida nisman.

Ahora presentan su nuevo simple "El Fin de la Metáfora", ¿qué nos pueden contar del mismo?

Nos dieron ganas de pararnos encima de la grieta y clavarle un cuchillo en el ojo a la corrección política de la época. Creemos que la gracia del asunto está en jugar con los límites de lo que “se puede” o “no se puede decir”, pasando de la insinuación a la contundencia. Si el rock no te provoca nada, no sirve.

¿Cómo fue la grabación del tema y la producción teniendo en cuenta la situación que estamos viviendo?

Arrancamos con muuucho tiempo de anticipación, a la “sueca”. Allá por 2018 nos dejamos llover por una tormenta de ideas que la más maravillosa producción de Don David Bensimon encauzó para que desemboque en el Ministerio de la Venganza. En los albores veraniegos del 2019 entramos a grabar, durante todo un fin de semana en el exilio florido del Estudio ATTIC de General Rodríguez. Ya a fines de ese mismo año completamos las mezclas y para marzo de este año teníamos todos los temas listos para salir a sonarlos. Pero, no contábamos con la astucia de una pandemia global. Nuestras “aspiraciones suecas” quedaron truncas.

Este tema adelanta su próximo disco, el tercero. ¿Cuándo vería la luz "Ministerio de la Venganza"?

A más tardar en marzo del 2021, un año que promete ser la venganza del 2020. Creo que todos y todas andamos con ganas de sepultar el encierro para vernos, tocarnos y olernos. Igualmente, antes de eso, en diciembre habrá un nuevo corte del disco con su correspondiente videoclip: Cuento de Nunca Acabar. Esta canción nos trae las contraseñas de un nuevo tiempo vestigioso.

¿Cómo ven hoy la escena emergente post pandemia?

En suspenso y con zozobra, pero con la potencia de una espera demasiado larga a punto de explotar. Somos tercamente optimistas: creemos que se va a dar un Big Bang en la escena porque notamos que existe una sed acumulada por encontrarnos de cuerpo completo. En vivo y en directo.

Toda la movida de redes sociales hace muy fácil compartir tu material (antiguamente dependiente de discográficas y demás), pero también es más grande el espectro al cual accede el público (antes era una cuestión de curiosidad encontrar bandas emergentes y ahora están todas en Spotify). ¿Cómo ves toda esta realidad?

La veo como un mundo insondable del que sólo percibimos la puntita del iceberg. Sabemos dónde empieza, pero no donde termina. Y eso me aterra y me excita por igual. Por eso estamos en procura de ponernos cada vez más pillos con estas artimañas del futuro que ya llegó. Cada día aprendemos a ser más flexibles, sin corrompernos para aprovechar las mieles acibaradas de la posmodernidad.

Seguimos sin recitales... ¿Cómo lo llevan? ¿Planean algo especial (y a la distancia) para los seguidores?

Como podemos. Se extraña el contacto con los seres vivos. La sala y el escenario conforman nuestro hábitat natural. Pero no nos extinguimos, evolucionamos. Vamos a estar lanzando algunas botellas al mar de la virtualidad con clips grabados en la sala de ensayo. Y si gusta, puede que hagamos algún que otro vivo.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus novedades?

Pueden escucharnos en la plataforma Spotify como LVB Rock y en el universo YouTube como Los Vestigiosos de la Burda. Y para quienes les interesen las tradiciones de antaño, adquiriendo discos físicos de la banda (si, esto todavía existe).

¿Cómo se llevan con las redes sociales? ¿Las manejan ustedes o laburan con alguien?

Todavía nos estamos conociendo. Por suerte y acierto, tenemos dos cupidos que nos ayudan a llevar la relación en el día a día, con mancias de aquí y de allá.