Luca Zosa presentó Diablero, su nuevo simple, mientras sigue laburando en lo que vendrá

"Una canción puede ser una bala o un abrazo."

Luca Zosa

Luca, ¿quiénes te acompañan en este proyecto solista?

Me dejaron solo acá, ni el gato se quiso subir a este bondi, pero la verdad que no me quejo. Encontré este lugar donde puedo hacer lo que se me dé la gana y me hace sentir muy bien eso.

¿Cómo fueron tus comienzos en la música?

Arranque haciendo música andina, charango, sikus, quena y toda la movida de la montaña, después de eso me pase a las guitarras distorsionadas. Creo en la música como un medio, el género es una gilada que inventó la industria para poder venderte el paquetito y con eso siempre queda gente afuera, más allá del genero una canción es una botellita flotando en el agua y que siempre trae un mensaje.

¿Cómo te describirías desde lo musical?

Soy muy curioso y arranque por ahí, tipo “vi luz y entré”. Como siempre fui autodidacta al principio tengo miradas de desconfianza con el instrumento, después pasa por ponerme desafíos hasta que me logro hacer amigue y ya está, es una amistad para toda la vida. Me pasó primero con la zampoña, un instrumento de viento, después la guitarra, la voz y últimamente me viene pasando con la compu.

Más allá de la situación actual, ¿cómo ves hoy la escena emergente? ¿Seguís en contacto con la escena mendocina?

Me parece que como artistas emergentes nos falta dejar el ego de lado y estar atentes a lo que vamos a decir, porque del otro lado hay personas prestando atención a lo que transmitimos. A mí me gusta mucho la movida pesada del rock, pero la postura generalizada que hay en esta escena emergente de “esto es rockero y esto no” me rompió siempre las pelotas. Son este tipo de cosas las que la llenan de telarañas.

Se empobrece la escena en todo sentido sumado a que la distorsión en las guitarras transita una etapa de “nicho” y por eso siempre cuesta concretar mucho este tipo de propuestas. Me parece que si hacemos música y no venimos a sumar pongámonos una ferretería mejor.

En cuanto a la escena mendocina, yo soy de un pueblo muy chico (Rivadavia) estoy acostumbrado a remar contra la corriente, los estándares sociales ya están muy marcados en el pueblo, entonces no tenés mucha brecha, e ir a Mendoza Capital para mí que siempre faltaba el mango en la casa era complicado, pero así y todo sigo en contacto con muchas bandas de allá y cada tanto hacemos intercambios con “Mezcalia”, mi power trio actual.

Toda la movida de redes sociales hace muy fácil compartir tu material (antiguamente dependiente de discográficas y demás), pero también más grande el espectro al cual accede el público (antes era más una cuestión de curiosidad encontrar bandas emergentes y ahora están todas en Spotify). ¿Cómo ves toda esta realidad?

Es indiscutible que estamos viviendo una era muy piola por todo lo que nos trajo y nos trae constantemente internet, en cuanto a lo que me decís de la industria, te llaman si convocas, digamos que se ahorraron ese paso del caza talentos hoy en día. A nosotres, les artistas, creo que nos favoreció porque se tornó todo mucho más inclusivo, hoy con solo con una compu, que en algún momento acá en la Argentina te la daba el Estado, podés hacer una gran canción. Una canción puede ser una bala o un abrazo.

Atado a esto último, vos sos de Mendoza, pero residente en CABA. En Argentina, un país con una distribución poblacional tan centralizada, ¿vez que sigue siendo más fácil ser músico en CABA que en el interior?

Internet llegó para unificar entornos. A qué voy con esto: para el artista, para lo que significa poder vivir de esto, el entorno es crucial y creo que internet hace homogéneo el entorno. Pero aun así hoy en día seguimos siendo un país unitario, una lástima porque seguro que no nos están llegando un montón de cosas piolas. En mi caso no me pasa mucho porque siempre estoy buscando novedades, pero así y todo siempre lo que más llega es gente de las grandes ciudades.

¿Qué nos pueden contar sobre "Diablero"?

Es mi primera canción de esta faceta solista, después, invitarles a escucharla y si les gusta ya saben que el boca en boca es de gran ayuda para lxs artistas.

Seguimos todos de cuarentena, un poco menos guardados, pero aun limitados. ¿Cómo lo llevan? ¿Arman ensayos desde sus casas o juntadas virtuales a tocar un poco? ¿Planean algo especial (y a la distancia) para los seguidores?

Trabajando en los próximos lanzamientos, en esta etapa me aferré a las canciones, desde ahí saldré a pasear por los lives y moviditas de zoom.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus novedades?

Este cuentito ya se lo saben: pueden escucharme en la plataforma digital de su preferencia, estoy como Luca Zosa, y si les gusta lo que encuentran comenten, lo que sea, total el algoritmo no distingue, suscríbanse y activen las notificaciones.