Sil y Emiliano nos presentan a Abrahuella

"Nosotrxs caminamos el folclore desde un lugar muy propio."

Abrahuella

¿Cómo forma actualmente Abrahuella?

Sil Gordillo, voz y electrónica, Emiliano Llere en voz y guitarra y Juan Alves en percusión.

¿Cómo fueron sus comienzos?

E: Arrancamos desde la búsqueda lúdica. Nos juntábamos en casa a experimentar con una idea. A veces venían amigxs. En ese momento Sil bailaba danzas folclóricas. Yo había tenido ya un grupo de folclore. Hacíamos la experiencia de danzar, coplear y luego improvisar con instrumentos: guitarra, cajón peruano y sonidos electrónicos la misma idea, hasta que de todo eso salía quizás una canción. Nuestras primeras canciones salieron así, de un espacio de experimentación, y las presentamos por Agosto del 2016 como dúo Sil y yo, bajo el nombre Desandando.

¿Cómo surge su nombre?

E: Nuestro nombre surge cuando el año pasado sentimos la necesidad de reinventarnos. Con nuevo material musical y con nuevo integrante, Juan, nos pusimos a revisar por qué nos llamábamos Desandando y llegamos, con una ayudita de nuestros amigxs, a renombrarnos como AbraHuella.

S: En primer lugar, para nosotrxs el Abra es espacio de apertura, de expansión y al mismo tiempo lugar de descanso. Es lugar de equilibrio: no es el bosque interminable en que te perdés ni la pampa infinita en la que no existis. Es un punto de llegada, un alto en el camino. Lugar para pensar y respirar y la música también cobra ese sentido para nosotrxs. Porque el hacer música tiene ese doble juego: el mirar para adentro, y el abrirse y compartirse.

Por otro lado, Huella. La huella es el camino hecho a partir del caminar de muchxs y cada unx tiene un caminar propio, camina desde un lugar, entonces la huella está hecha de esa multiplicidad de pisadas. Para nosotrxs la música de raíz tiene mucho de huella. Nuestra música popular se fue tejiendo de generación en generación, alimentándose de las diferentes búsquedas de lxs músicxs y cantorxs que se han embarcado en ella. Y nosotrxs caminamos el folclore desde un lugar muy propio.

Cuéntennos con que se van a encontrar quienes los escuchen. ¿Cuáles son sus raíces?

S: Se van a encontrar primordialmente folclore argentino, pero que tiene mucho de canción de autor, algo de rock, y siempre usando instrumentos musicales que nos representan, que son familiares para nosotrxs como la computadora, los sintetizadores, la guitarra, los pedales de efectos.

E: Nuestras raíces son las danzas de nuestro folclore y la canción, hermanadas. Desde ellas hacemos nuestra música, nuestro decir.

¿Cómo se dio esta mezcla de géneros, entre lo tradicional y lo moderno?

E: Pensamos que la distinción entre tradicional y moderno dentro del folclore no existe. Y que cuando se quiere imponer es exigida, tirada de los pelos. Naturalmente, cuando abordamos una zamba, una chacarera, sea nuestra o de otro compositor, lo hacemos haciendo uso de los sonidos de nuestra vida. Uso de lo que aprendimos con nuestros instrumentos musicales, de nuestra manera de cantar, que tiene que ver con la vida en la ciudad, con nuestra generación, de haber escuchado cantar alguna vez a Charly García, a Jonathan Davis o a Raúl Carnota por nombrar ejemplos muy distintos. En fin, de lo que somos, y del recorrido que nos lleva a ser lo que somos. Entonces existen ahí las voces del pasado y del presente, y no es que están mezcladas, son parte de una misma historia.

S: Además nuestros referentes musicales ya han abierto ese camino y es parte del lenguaje folclórico argentino. Por ponerte un ejemplo, el Chango Farías Gómez, ya hace treinta años usaba sintetizadores para hacer folclore.

¿Cómo ven hoy la escena emergente?

S: Es un gran semillero y eso es genial. Hay una necesidad de decir muy fuerte que queda plasmada en canciones y discos. Es fantástica la cantidad de cantautorxs que hay, donde unx puede explorar distintas voces e ideas a través de la más diversa música. Por poner ejemplos el caso de Noelia Recalde o Micaela Vita. Y ya no está la idea de hacer un cover, para hacer “una canción conocida” y pegarla, sino que incluso en aquellos que son sólo intérpretes como es el caso de Luciana Jury hay una indagación en la voz propia que es súper interesante y profunda.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿creen que cuentan con las herramientas necesarias para progresar?

S: Yo creo que sí. Realmente valoramos el esfuerzo que hacen entidades como la UMI o el INAMU que continuamente, y no solo a través de subsidios y fomento, sino también brindando información, contribuyen al crecimiento de lxs músicxs independientes. Además, es muy valioso el trabajo en red que hoy se da de manera fluida con muchxs colegas y está posibilitado por los medios tecnológicos disponibles.

¿Qué nos pueden contar sobre "Hecho de Sur"?

E: Es un disco conceptual. Sus canciones están conectadas a través de la poesía principalmente, pero también en la música se escuchan conexiones. Pero no fue parte de un plan compositivo prearmado, este álbum salió de un proceso súper emocional y emocionante, caótico y cotidiano. Salió de un momento de conectarnos con oscuridades propias para sanarlas y remitir a nuestros diarios de viaje, siempre fuentes de inagotable inspiración poética y musical. Y es del sur porque el sur es trascendente, tiene peso, el vacío de la pampa, kilómetros y kilómetros de inmensos paisajes montañosos patagónicos, el frío. Hay una potencia espiritual que nos marcó y que no poseen simbólicamente ninguna de las otras latitudes.

S: También el sur tiene algo mágico. En él se entremezclan experiencias y sensaciones muy diversas: el amor y el camino, la belleza del dejar huellas. Y en ese embarrarse también aparecen preguntas, dudas, miedos. Y el otro nos sostiene. En el sur también están los senderos y la amistad, las aventuras. Eso también quedó plasmado en este disco.

E: Es como un diario de viaje musical. Y por eso está formado por canciones que van desde el folclore, gato, zambas, chacarera, hasta el rock, de manera natural y desprejuiciada como si fuera un fogón.

Estamos todos de cuarentena, guardados. ¿Cómo lo llevan? ¿Arman ensayos desde sus casas o juntadas virtuales a tocar un poco? ¿Planean algo especial (y a la distancia) para los seguidores?

S: La estamos llevando bien. Confiamos en las medidas que se están tomando desde el gobierno. A nivel personal, tengo la suerte de poder quedarme en casa y lo estoy tratando de transitar como un “vacío fértil”, como me dijo mi maestra de canto, un espacio para la autoexploración, para el autoconocimiento.

E: Me pasa lo mismo. Estuvimos grabando una serie de videos que pueden ver en IG, y son llamados “acústicos en cuarentena”. Tenemos la suerte de que con Sil vivimos juntxs. Pero incluso en uno de ellos participa a la distancia Juan que se filmó tocando desde su casa. Este fue para el 24 de marzo, fecha muy especial, así que adelantamos en versión acústica y a distancia una de las canciones de Hecho de Sur que tiene que ver con esto.

Juntadas virtuales tenemos casi todos los días. Estamos armando arreglos para cuando podamos volver a presentarnos en vivo juntxs.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus noticias?

En Spotify pueden seguir nuestro perfil, en Instagram somos @abrahuellamusica, en Facebook como Abrahuella en este link, y en YouTube en nuestro canal, donde también subimos los “acústicos en cuarentena”.

¿Cómo se llevan con las redes sociales? ¿Las manejan ustedes o laburan con alguien?

S: ¡¡¡Nos llevamos bien!! Por el momento me encargo yo de esto y viene dando buenos resultados.