Hablamos con la banda chilena Massonico sobre la situación del país y su visita a Argentina este fin de semana

"Salir a tocar hoy no es más sencillo que antes, pero sí más necesario."

Massonico

¿Cómo forma actualmente Massonico?

Somos 4: Marcelo Santolin en voz y guitarra, Héctor Garcés en bajo, Sebastián Valenzuela en guitarra y Mauricio Valenzuela en batería.

¿Cómo surge su nombre?

Luego de una larga búsqueda nos quedamos con un nombre que representara nuestra propuesta... algo distinto, de sonido potente, algo “Más Sónico”.

Están pasando un momento complicado allá, ¿cómo se ve desde los planos culturales todo este proceso?

En general, el mundo de la cultura y las artes en Chile, ha formado parte activa de este movimiento. Desde siempre se ha caracterizado por defender el derecho a la vida, el respeto por los DDHH y la necesidad de un nuevo pacto social, de una nueva constitución.

Este “despertar” que estamos viviendo se ha hecho con música y mucho arte, el que podemos ver en la mayoría de las marchas pacíficas. Las ollas se han convertido en un instrumento. Murales se han pintado en barrios tradicionales e históricos, así como se han proyectado potentes mensajes sociales en edificios emblemáticos. Además, la creatividad de cada manifestante se ha dejado ver en los carteles y lienzos que portan.

Parece haber una clara división entre el sector más acomodado económica y socialmente con el pueblo, lo popular. ¿Es tan marcada como parece la grieta?

Efectivamente. La grieta es muy marcada. Chile es por lejos el más país más desigual de la OCDE: el 1% de la población acumula el 25% de la riqueza. Ahora, si a eso le sumas la baja movilidad social, es decir, si naces en el 10% más pobre, existe una alta probabilidad que los hijos sean pobres, y viceversa. Entonces, estas situaciones han venido generando una tensión social que se manifiesta en estos momentos.

Durante años nos vendieron a los argentinos que había que ir al "modelo chileno", que era próspero y que nos haría crecer a todos… Pero desde acá, a mí al menos, me pareciera que sólo trae desigualdad. Siempre desde su lugar, ¿cómo vivieron este modelo económico todos estos años?

Quienes vivimos en Chile bien sabemos lo que mencionamos anteriormente sobre la desigualdad, así como la inequidad en el acceso a una buena educación, servicios de salud, trasporte, vivienda, etc.

El modelo económico implementado en los 80 (y que los gobiernos democráticos de los 90 perpetuaron), privatizó la salud, educación, sanitarias, electricidad, autopistas. De este modo, tenemos un estado subsidiario y no solidario, en donde los derechos sociales hoy son bienes de consumo.

Una gran parte de la población debe madrugar para lograr una hora de atención médica, esperan meses y hasta años por una operación en el sistema público de salud, pasan horas en un bus para llegar a sus lugares de trabajo…. las demandas son justas y más necesarias que nunca, pero lamentablemente se ven empañadas por los actos de violencia (saqueos, incendios, estaciones del metro destruidas) y la represión policial que en muchos casos ha sido desmedida. Los más afectados, nuevamente, son aquellos que más necesitan.

En todo este contexto, ¿cómo ven hoy la escena emergente musical en Chile?

En Chile hay una importante escena de música emergente, sellos independientes, festivales y diversos espacios en bares y clubes en las distintas regiones. Todas estas bandas tratamos de abrirnos espacio en la escena más tradicional, de los grandes eventos y festivales masivos, sin embargo, estos espacios siguen siendo ocupados por las bandas de siempre, los consagrados y conocidos. No vemos un esfuerzo de parte de las productoras de estos eventos por incorporar a bandas emergentes.

Ahora, el contexto actual ha permitido dos situaciones un tanto paradójicas. Por una parte, los bares y clubes que dan espacio a las bandas emergentes han estado algunas semanas sin abrir y recién comienzan a retomar sus presentaciones con baja afluencia de público. Asimismo, conciertos y festivales masivos han sido suspendidos. Sin embargo, por otra parte, hemos visto como los musicos han organizado presentaciones y pequeños festivales gratuitos en plazas y parques, al fragor de las demandas sociales y como antesala a la realización de cabildos y diálogos ciudadanos.

Tras muchos años parece que las bandas latinoamericanas vuelven a girar por el continente entero, ¿ven así esta nueva explosión multicultural? ¿Es más sencillo o más necesario salir a tocar fuera del país?

No sólo las bandas latinoamericanas. Desde que cambió la industria hace algunos años, con la caída de las ventas de discos, la irrupción de las plataformas digitales y la aparición de un gran movimiento de bandas emergentes e independientes, todas las bandas y artistas se volcaron a las giras y presentaciones en vivo para llevar su música a nuevos lugares, captar seguidores y seguir vigentes.

Salir a tocar hoy no es más sencillo que antes, pero sí más necesario.

¿Dónde y cuándo los podemos ver en vivo en Argentina?

Estaremos este viernes 15 en La Confitería, a partir de las 20:30 Hrs. junto a las bandas locales Rambler y Rey Manta. Las entradas están disponibles por Passline y directamente en puerta el día del evento. ¡Será una noche llena de rock!

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus noticias?

Los dejamos invitados a seguirnos en Facebook e Instagram, donde nos encuentran como @massonicorock y escuchar nuestro trabajo en Spotify, Apple Music, Dizzer, etc. No hay excusas para no descubrir nueva música.