Presentamos a El Más Acá a través de la palabra de Seba Fernández

"Hoy la pelea, el desafío, es la estética. Es hacer cada vez mejor música. Ofrecer buenos shows."

El Mas Aca

¿Cómo forma actualmente El Más Acá?

Leonardo Fara Farinola en batería, Camilo Díaz en bajo y yo, Sebastián Fernández, en guitarra y voz.

¿Cómo fue el comienzo de la banda?

Nos conocemos a través de la música. Las canciones que hoy estamos tocando, las más viejitas nos sirvieron de nexo.

Yo tenía unas cuantas guardadas por ahí y un día decidí buscar gente para recrearlas en vivo y así nos fuimos encontrando allá por 2007. El baterista en ese entonces no era Fara, pero, hace casi dos años, él también se acercó a la banda de la misma manera, atraído por las canciones.

¿Cómo surge su nombre?

En nuestro primer show aparecimos como “Inefable” (de esta manera se explica el nombre de nuestro segundo disco), después por cuestiones legales tuvimos que desistir de nombrarnos así.

Pensando que lo inefable es lo que no puede ser nombrado, apareció un concepto algo mucho más real y vivo, más terrenal, lo relacionado con el más acá… lejos de la muerte, del más allá.

Por ser de Quilmes, mi edad y demás factores, me tocó ir a ver a La Covacha (dónde Seba fue fundador), La Simona (dónde Fara fue baterista) y otras bandas del momento y ver su crecimiento y manejo dentro del circuito. Eran bandas que sonaban, que tenían un público fiel; pero que no llegaron a dar el salto a una masa más grande de gente; a mi entender algo injusto. El gran golpe a todo este circuito creo que fue Cromañón, sumado a muchos otros factores más pequeños. No sé si coinciden conmigo en esto. Ustedes desde dentro de la movida como músicos, ¿qué creen que frenó a toda esa corriente de rock nacional under?

Si, esa tragedia increíble frena a la movida. Lo que no implicó que la música y en particular el rock lo haya hecho también.

Cromañón es un antes y un después indudablemente para toda la sociedad. Pero la cultura rock, under o independiente fue herida de muerte.

Fue el momento propicio para el negocio del rock. Monopolizados los pocos espacios que había para poder hacer shows, combinado con un Estado que poco se encargó de generar otros para quienes no podían acceder a los primeros, no por creatividad o por ofrecer mala música, sino por no tener el dinero para cumplir con las exigencias de esos monopolios.

Cromañón es una carga tremenda en nuestras conciencias. El rock y la música se hicieron injustamente responsables de aquello. Mientras toda una sociedad ignorante de ese mundo, estigmatizaba sin piedad confundiendo aún más todo.

Nosotros también tuvimos que mirarnos para adentro y de alguna manera volver sobre los pasos para mejorar como artistas y seres humanos. Y jamás olvidar a nuestros pibes de Cromañón.

Volviendo al prensente y bastantes años después, con otras edades y vivencias sobre la espalda, ¿cómo ven hoy la escena Under?

Ya no sé si existe ese concepto hoy día. El under era la contracultura. Es decir, hechos artísticos que podían acceder a los canales tradicionales de difusión, elegían no hacerlo y generar otro que esté alejado de los requerimientos comerciales establecidos.

En el rock eran las discográficas multinacionales la contracara del under. Pero ellas ya no existen. Entonces el under deja de existir.

Hoy la pelea, el desafío, es la estética. Es hacer cada vez mejor música. Ofrecer buenos shows.

Los dificultades económicos para llevar un proyecto artístico adelante son desde siempre y saberlo de antemano, lejos de frustrarnos, nos hace más creativos y nos libera de ciertos compromisos.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿creen que cuentan con las herramientas necesarias para progresar?

En realidad, grabar siempre fue posible para cualquier banda. Lo que ofrecían las discográficas era la posibilidad de hacerlo de manera más profesional, de promocionar ese disco y hacerlo masivo por medio de la distribución en todas las disquerías. Hoy con internet todo eso cambió. La tecnología te da la posibilidad de hacer un disco en tu casa y ahí mismo terminarlo y enviarlo al mundo. La suerte que corra siempre es la misma. Lo que antes era una volanteada o el boca a boca no cambió, en vez de un papel es un archivo o flyer que la gente se va pasando por ese medio compartiéndolo. Hay ejemplos de sobra de artistas que desarrollaron toda su carrera en función de las nuevas tecnologías. A los roqueros de algunos años nos costó más introducirnos en todo esto o resignarnos a que el formato CD ya no sirve de mucho. Pero ahí estamos, metiéndonos.

¿Qué nos pueden contar sobre su último disco Inefable?

Es un gran disco. Superador del primero en donde las composiciones eran todas mías, exceptuando Redemption Songs de (Bob) Marley.

En Inefable aparece Camilo componiendo la música de cuatro de las diez canciones. En esas me dediqué solo a la lírica, lo que me llevó a una tarea que no había experimentado aún. Todo esto nos consolidó mucho más como grupo y afianzó nuestra propuesta, nuestro propio sonido.

Pasaron 7/8 años entre su primer disco El Más Acá (2009) e Infable (2017), ¿por qué tanto?

Inefable aparece cuando nosotros estuvimos preparados. El tiempo entre discos también es algo aprendido. Es esperable que las bandas graben cada 2 años o menos también, o corren el riesgo de desaparecer. Lo que el mercado generó en todos los artistas a fuerza de exprimirlos ahora sucede de manera espontánea y sin que nadie lo exija. No sé si eso es bueno o malo. Lo que sabemos nosotros es que las canciones tienen un momento, y ellas piden salir. Mientras eso no suceda nada podemos hacer. Acelerar procesos no es nuestra intención. El disfrute ante todo.

El 19 de agosto se presentarán en el bar Mutar de Avellaneda, ¿qué nos pueden contar de la fecha?

Cada fecha es un reencuentro, una nueva apuesta. Esta vez Inefable nos lleva a Avellaneda. Anduvimos presentándolo en Mala Vida, este año en Emergente y ahora toca provincia. Nos van a acompañar los amigos de Azul de Prusia, una gran banda del sur. Siempre hay invitados en nuestras fechas y por lo general un set de vientos, alguna guitarra. Pero esta vez en Mutar vamos a sonido trío de primer a último tema. Vamos a sonar como fuimos concebidos y será un show muy potente.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus noticias?

Nos pueden encontrar en Facebook como “el mas acá música”, tenemos nuestros discos subidos a nuestro canal de YouTube y de Spotify.

Pero siempre recomendamos vernos las caras en los shows…