Entrevista con Darío Bustos de Lautremont

"Cada vez más las bandas están enfocadas en hacer todo de la mejor manera posible aunque algunas, según mi punto de vista, se pasan un poco de rosca y la cosa se vuelve demasiado seria y pulcra."

Lautremont

¿Cómo fue el comienzo de la banda?

Al principio éramos dos personas sentadas frente a una computadora aprendiendo a usar programas de audio y experimentando mucho con esa nueva herramienta. Algo que nos permitía grabar en forma muy dinámica. Podían ser ideas concretas tipo canción o sonidos que podían salir de un VST o del cajón de los cubiertos. En un día podíamos armar varios temas. Fue una etapa muy productiva, se buscaba un sonido concreto. A partir de ahí dijimos “bueno armemos una banda y salgamos a tocar”, entonces caímos en la cuenta de que teníamos más de veinte temas y no sabíamos ninguno.

¿Cómo surge su nombre?

Hace muchos años cayó en mis manos un libro que se llama “Los Cantos de Maldoror” y su autor es el Conde de Lautréamont, seudónimo de Isidore Ducasse. Después, siempre me dio vueltas la idea de armar un proyecto bien oscuro y denso –como ese libro- pero dentro del formato canción pop. Con el tiempo logré concretarlo.

Su formato es, por definición, poco estándar: dúo de batería y guitarra. ¿Cómo surgió la idea de buscar el sonido de Lautremont por ese lugar?

¡Porque se iban yendo los músicos! (risas)… Fuera de broma es cierto. Un día se fue el bajista, entonces yo agarré una guitarra de caja y la enchufé en un equipo de bajo. Listo, ¡problema solucionado! Otro día se fue el guitarrista y ahí tuvimos que pensar un poco más, pero dijimos: ¿y si enchufamos esta misma guitarra que uso como bajo en un equipo de guitarra juntamente con el equipo de bajo por supuesto? Y bueno, desde ese día entré en el siniestro mundo de los pedales, las conexiones infinitas y miles de cables buscando armar un sonido grande con pocas notas, ya que me vi en el rollazo de tener que hacer sonar una línea de bajo y otra de guitarra casi simultáneamente. Ahí fueron largas horas sentado frente a la pedalera conectando y desconectando, y por sobre todas las cosas ¡aprendiendo a tocar de nuevo! La idea es simular un bajo y una guitarra estéreo con sus respectivos amplis.

¿Cómo ven hoy la escena Under cordobesa? ¿Y cómo se ven ustedes dentro de la misma?

Vemos mucha diversidad y calidad, como así también generacionalmente muy variado. Cada vez más las bandas están enfocadas en hacer todo de la mejor manera posible aunque algunas, según mi punto de vista, se pasan un poco de rosca y la cosa se vuelve demasiado seria y pulcra. Y ahí es como que se enfría un poco la cosa. Pero bueno es cuestión de gustos. Nosotros nos vemos como sobrevivientes sin ningún tipo de nostalgia, enfocados siempre en mirar para adelante buscando el próximo objetivo, sin expectativas fuera de lo que es el plano netamente musical, pero entendiendo que todo funciona de manera conjunta y se retroalimenta. Entonces todo es importante: la música y lo que la rodea. Pero claro, si no hay música a la cual perseguir, todo lo demás no se mueve. Así que sí: ya estamos "pensando" un nuevo disco.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿creen que cuentan con las herramientas necesarias para progresar?

Depende de cuál sea el sentido que uno le da al término progresar. El hecho de que en la actualidad haya muchos canales para difusión eso no significa que te vas a hacer famoso. Porque todo se termina perdiendo en la gran cantidad de información que se maneja constantemente y que se vuelve efímera. Y si querés que se escuche más probablemente tengas que pagar. Por supuesto que la practicidad de grabar un disco hoy y subirlo mañana es invaluable, pero su difusión depende de otros factores que siguen siendo los mismos de siempre con otro traje. Por otro lado uno debería preguntarse si es realmente bueno lo que está haciendo o encaja en determinados lugares a los cuales uno quiere acceder. Ese tipo de pretensiones hacen que el significado de progreso sea diferente para cada situación.

¿Qué nos pueden contar sobre A Un Millón De Dólares De Distancia?

Es nuestro disco 100 por ciento tracción a sangre. Somos los dos tocando juntos como en un ensayo, o en un show, tratando de reflejar cierta impronta que se da en esos momentos y que al no mediar las máquinas -o programaciones- se pueden desarrollar con total libertad. Es nuestro disco más directo y, a la vez, aunque suena contradictorio, el más "arreglado". Si bien seguimos dentro del formato canción esta vez jugamos un poco más con su estructura. ¡Solo un poco nomas!

Lo grabaron en tan sólo dos días, ¿por qué tomaron esa decisión?

Está relacionado con lo que te decía anteriormente. Solo los dos tocando las canciones en simultáneo. Hay discos que se hacen por capas y fragmentos entonces el proceso de grabación no tiene fecha límite. En este caso fue a la antigua: un, dos, tre, cua y a tocar el tema hasta el final y después elegir la mejor toma o ¡la menos peor! Por eso lo hicimos en dos días. Ya hace un par de discos que venimos de este modo y es parte de una postura asumida para poder reflejar lo que es la banda.

Probablemente la mayoría de nosotros ya escuchemos la mayor parte de nuestra música en soportes digitales. Más allá de la parte legal, ¿por qué seguir editando en el formato físico?

Porque no deja de ser el objeto palpable de lo que hiciste; más allá de poder escucharlo, está bueno poder tocarlo y olerlo también, aunque después no lo escuches desde ahí. Nosotros particularmente hace ya varios discos que nos privamos de ese placer. Esta vez estamos laburando con los Chancho Discos, que suelen editar sus discos de forma física y, además, aplicamos a un fomento del Inamu, que nos fue concedido, así que estamos en tren de hacerlo posible acompañados por todos esos actores.

¿Cuándo y dónde se van a presentar en vivo?

Estaremos haciendo doble presentación del disco. Primero en Buenos Aires, en el marco del Festival El Bombillo que es organizado por los Chancho Discos. Será el 8 de junio, desde las 19, en el Teatro Monteviejo y estaremos compartiendo tablas con los Macondo Children (un dúo, al igual que nosotros) y los Arbiza. De vuelta en Córdoba, nos presentaremos junto a una banda amiga de muchos años, los Anticasper, en el Centro Cultural Córdoba. Será el 16 de junio, a las 21. Y después hay otras fechas más programadas aquí en Córdoba para más adelante.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus noticias?

Nos pueden encontrar en nuestra fan page de Facebook, en twitter: @lautremont, en Instagram: @lautremont.cba y en nuestro sitio web.

Para escucharnos pueden ingresar a Bandcamp y también nos encuentran en Spotify, Deezer, Google Play, Amazon y las demás tiendas digitales.