Enfermera nos cuenta sobre sus inicios y su nuevo disco Hambre y Vanidad

"Utilizamos 3 baterías distintas para buscar el audio preciso de cada tema. Las canciones funcionan, son pegadizas."

Enfermera

¿Cómo forma actualmente Enfermera?

La formación actual de Enfermera es Tomi Quagliardi en la voz principal, bajo y algunos sintetizadores, Juan Martín Gallo en guitarra, Marton Gómez Fabbrizzi en teclados y bajos sintetizados, y Emilio Sastre en la batería y percusión.

¿Cómo fue el comienzo de la banda?

Comenzamos Tomi y Emilio allá por el 2009 en el colegio donde estudiábamos. Nos juntamos a zapar varias veces sobre canciones de Fito, Charly, Soda; hasta que decidimos empezar a hacer canciones nuestras bajo el nombre Degradé. A esta agrupación se sumó Facu Ruggeri, primer tecladista de la banda, y Juani. Tocamos con esta formación hasta el 2014, cuando decidimos empezar en serio con otro nombre, y grabamos nuestro primer disco Naturaleza Virtual bajo el nombre Enfermera. Facu decidió dejar la banda en el año 2015, y fue reemplazado por Marton, llegando a la formación actual.

¿Cómo surge su nombre?

El nombre Enfermera lo propuso Fer Fracchia, un amigo de la banda. Él es diseñador, y cuando le dijimos en el 2014 que andábamos en busca de un nombre que no permitiera encasillarnos en ningún género, pero que invitara a escucharnos, se puso a trabajar y llegó a lo que fue el primer logo. Nos pareció genial.

Cuéntennos con que se van a encontrar quienes los escuchen. ¿Cuáles son sus raíces?

Creo que algo que nos caracterizó siempre es la fusión de géneros. Todos venimos de palos distintos y en nuestro primer disco se nota mucho. Hay temas rockeros, hay otros más pop, alguno por ahí tiene arreglos de salsa. Siempre nos gustó la variedad.

En nuestro nuevo disco Hambre y Vanidad decidimos hacer un disco rock/pop y experimentar más con la producción. Hay mucho trabajo de diseño de audio en las canciones para lograr un sonido profesional y contundente.

¿Cómo ven hoy la escena Under? ¿Y cómo se ven ustedes dentro de la misma?

La escena Under tiene siempre esa belleza de lo incógnito y la crueldad de lo desconocido. Deambulando por los bares de Buenos Aires te podés encontrar con músicos grandiosos, de esos que no entendés cómo no llenan River con su música. A la vez, es muy cruel ver como bandas buenas llegan a separarse por el desgaste que genera que la gente no esté dispuesta a ir a conocer nueva música. Si la gente se animara a indagar un poco más en la escena, descubriría que la oferta de bandas es inmensa y que probablemente exista una amoldada específicamente a sus gustos. Hoy lo mainstream rara vez nos sorprende con algo nuevo, y creo que está generando que poco a poco la gente se acostumbre a la música como “algo que se escucha de fondo” y no un momento de introspección y disfrute.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿creen que cuentan con las herramientas necesarias para progresar?

Como dijo Steve Lukather hace poco, las discográficas no tienen presupuestos como en los viejos tiempos cuando se hacían grandes discos. Esto genera que los músicos tengan que correr con todos los costos de grabación y producción, con prácticamente ninguna posibilidad de ver ese dinero de vuelta, ya que esta música se pone a disposición gratis en las plataformas digitales. Si bien las redes sociales y las plataformas dan la impresión de haber democratizado el arte, en realidad lo sofocan al sólo permitir que salga a flote la música “comercial”.

Sólo se puede progresar con el apoyo de la gente. Es importantísimo llegar al público durante los shows, impactarlos con una buena experiencia.

¿Qué nos pueden contar sobre Hambre y Vanidad?

Hambre y Vanidad es, tal vez, el epítome de nuestra creencia musical. Nosotros queríamos hacer un disco rock/pop y experimentar con distintos sintetizadores, guitarras y amplificadores. Utilizamos 3 baterías distintas para buscar el audio preciso de cada tema. Las canciones funcionan, son pegadizas.

Todo esto no habría sido posible sin la participación de Rodri Caro Langwagen como productor, cuyo rol fue imprescindible. Con él trabajamos intensamente durante aproximadamente un año maqueteando las canciones en detalle, componiendo sus arreglos y buscando su audio. Al llegar al estudio se incorporó al equipo Joaquín Rossón, “Ingeniero en todo”; a su cargo estuvo la grabación, mezcla y masterización del disco. Su participación fue importantísima, ya que nos permitió materializar todo lo que vinimos diseñando desde hacía ya un año con Rodri. Se armó un hermoso equipo y que dio a luz un gran disco.

Probablemente la mayoría de nosotros ya escuchemos la mayor parte de nuestra música en soportes digitales. Más allá de la parte legal, ¿por qué seguir editando en el formato físico?

Hay un público que sigue eligiendo esa forma de escuchar música, y a nosotros nos encanta porque somos de esa antigua escuela. Para nosotros es un buen medio para recuperar los costos de producción del álbum.

Lo van a estar presentando el 5 de mayo en la Sala Caras y Caretas 2037, ¿qué nos pueden adelantar del show?

Elegimos un teatro para poder brindar un show audiovisual. Queremos plantear las cosas diferentes, que la gente esté sentada en sus butacas disfrutando de un musical, que se encuentre disfrutando del tremendo show de luces y visuales y que la banda pase a un segundo plano.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus noticias?

Nos pueden seguir principalmente en Instagram como @enfermera.oficial, Facebook como enfermera.oficial y twitter como @enfermerarock. Ahí subimos noticias, videos y fotos.