Tuti Campos, voz y guitarra de Alma Ombú, nos cuenta sobre la presentación de Entre Tiempos del domingo en La Tangente y la actualidad de la banda

"Quizás generando más vínculos se pueda fortalecer al sector y con ello a cada banda que está emergiendo."

Alma OmbuAlma Ombu

¿Cómo forma actualmente Alma Ombú?

Actualmente Alma Ombú está formada por: Tobias el mostro Franco (batería); Esteban el negro Ayala (bajo); Lucas Franco (primera guitarra); Augusto tuti Campos (voz y guitarra rítmica).

¿Cómo fue el comienzo de la banda?

Todos nos conocíamos del barrio. Desde chiquitos, jugamos al futbol en el mismo club de barrio y somos todos casi vecinos. Luego cada uno armó y fue participando de diferentes proyectos musicales. En el año 2012 yo estaba sin banda y los chicos me ofrecieron juntarnos a tocar y a zapar mis temas, para que no quedaran en la nada. Eso fue tomando forma. Hubo química enseguida, y eso que empezó siendo unas juntadas medio zapadas se fueron regularizando, hasta que nos largamos a tocar los temas en vivo y todo fue tomando forma. Ahí se sumó el pony (mánager) para darnos una mano con el armado de las fechas y luego Mati para laburar toda la cuestión logística de escenario. A los temas que ya tenía de mi banda anterior, se fueron sumando nuevas composiciones en las que ya intervenía toda la banda. El proyecto se consolidó y hoy es una gran apuesta musical colectiva.

¿Cómo surge su nombre?

Es un poco el encuentro de dos palabras que se complementan. Al principio la banda iba a llamarse solo “Ombú”, intentando figurar la consistencia de las raíces de ese árbol. Después vimos que había algunas bandas con ese nombre y le agregamos el Alma, que en cuestión de imagen es como el polo opuesto: algo liviano casi imperceptible. En algún punto es el espíritu de la banda. Tratamos de que las canciones sean de calidez, sensibles, que tengan cierto vuelo y ligereza; pero a la vez que sean potentes, que tengan agarre y que sobre todo representen la raíz de lo que somos.

Cuéntennos con que se van a encontrar quienes los escuchen. ¿Cuáles son sus raíces?

Hay de todo. Mucha influencia de los clásicos del rock nacional e internacional, con una intromisión constante de aquello que se desprende del género y puede ir desde la música clásica hasta el folclore o el pop o la influencia de trovadores como Silvio Rodríguez. Siempre que nos preguntan qué hacemos nosotros lo definimos como “rock canción”. El que va a escuchar a la banda por primera vez se va a encontrar con canciones, en las que hay una intención de poner en primer plano la lírica y generar con ella melodías agradables, pegadizas; pero que de pronto se combinan con puentes instrumentales más pesados propios de un power trío. Somos como un power trío de cuatro.

Berazategui es una ciudad que ha crecido mucho en los últimos años, al menos así lo vi desde Quilmes en mi caso, y pareciera tener un interés cultural/musical con eventos como el BeraRock. ¿Cómo ven el under local? ¿Qué tiene y que le falta?

Con respecto a lo que le falta el reclamo es en líneas generales siempre el mismo: lugares para tocar, no solo una vez sino regularmente en el año. Con el desarrollo de internet o de los dispositivos digitales que permiten escuchar música de la más variada y en gran cantidad y con ello un poco la pérdida del disco en formato físico, la mayoría de las veces las bandas del under tienen los shows en vivo como forma de autogestionar y financiar el proyecto musical; si faltan lugares o los que hay no tienen las condiciones que precisa el rock (como género musical pero también como movida cultural) se hace difícil. Eso en lo que corresponde a la gestión de espacios para tocar que puede corresponderle a un privado, pero también pude ser una iniciativa que se active desde el estado municipal, organizando eventos durante todo el año en predios municipales o espacios públicos.

Por otro lado falta seguir desarrollando y fortaleciendo una cultura del under, que se retroalimente de forma más independiente, donde las bandas que estén en la misma situación puedan generar espacios de vinculación donde se logren articular propuestas como intercambio de información con respecto a temas administrativos como el registro de nombre, de canciones, líneas de fomento; o espacios donde se generen intercambios de materiales. Eso sí que no depende de un privado ni del estado sino de la organización y la solidaridad de las bandas. Muchas veces nos pasa que ni nosotros mismos vamos a ver a otras bandas del under o no las escuchamos o no compramos sus discos. Es como si esperáramos “pegarla” cada uno por su cuenta. Y quizás generando más vínculos se pueda fortalecer al sector y con ello a cada banda que está emergiendo.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿creen que cuentan con las herramientas necesarias para progresar?

Si y no a la vez. Es un tema que hay que analizarlo bastante. Es real que hay un progreso en la democratización de la distribución de la música que uno hace, democratización que el mismo desarrollo tecnológico va permitiendo. Sin embargo el terreno presenta otras dificultades. El mercado de la música sigue estado muy concentrado en cuanto a agentes que generan públicos. Es decir, hay un aparato comercial alrededor de algunos dispositivos digitales que es tan potente y tan efectivo que es difícil conseguir y con el que es difícil competir. Y las grandes empresas también se van adaptando a los cambios y también condicionan no tanto la circulación de la música, pero si su instalación en el público.

Si bien hoy cualquiera puede hacerse, por ejemplo una fan page en Facebook, la realidad es que si uno no paga publicidad difícilmente pueda ser visto por las personas que habitan la red. Cuando uno publica sin pagar y compite con miles de publicaciones pagas que se muestran primero.

También el desarrollo de internet ha complejizado el trabajo del músico a la hora de poder vender su material. Lo que uno gana en difusión lo pierde en posibilidad de financiar su proyecto musical con, por ejemplo, la venta del disco. Y en función que la gente lo escuche y acceda a la música de uno es preferible subirlo a internet y que la gente escuche y lo baje gratis; y como la regulación de las plataformas que distribuyen música todavía no es tan clara, un para cobrar por sus temas en Youtube o en Spotify tiene que tener millones de reproducciones, cosa que solo lo logran artistas de trayectoria o aquellos que tienen un buen aparato publicitario detrás.

Sin embargo se pueden pelear espacios en esos sitios y es bueno estar y ocupar los lugares para agrandar el público y el alcance de la música que uno hace.

¿Qué nos pueden contar sobre su nuevo EP Entre Tiempos?

Que es un disquito fresco y dinámico. Que se escucha rápido. Que ningún tema se parece con el otro y eso lo hace variado y hace que no sea cansador. Que por su dificultad de encasillarlo en un género puntual puede parecer eclético. Pero que así y todo mantiene nuestra raíz rockera y barrial y un hilo conductor que deja ver la instancia nueva, más madura en muchos aspectos; en la que nos encontramos como banda en la búsqueda de un discurso y un estilo propios. Hay un laburo más intenso sobre las letras y sobre la ejecución musical que deja de ser algo aparte y forma parte de lo que se está diciendo. Creo que en el EP empezamos a lograr eso de que hablen la música y la letra. Hay errores y miles de cosas para mejorar pero estamos contentos porque en algún punto representa bien la instancia en que estamos como banda.

¿Por qué eligieron editar este EP mientras siguen grabando su próximo disco?

Porque somos unos manijas y porque de alguna manera las circunstancias se prestaron para ello. Un loco que nos escuchó en Uniclub nos invitó a grabar gratis a la escuela Tecson. Como ya habíamos hecho la selección de los temas que iban a entrar en el material que ahora estamos grabando, decidimos aprovechar esas horas gratuitas para grabar éstos 4 temas que terminaron conformando el EP. Y al final lo que iba a quedar afuera terminó saliendo antes. Y por otro lado sabíamos que iba a ser ese punto de encuentro entre lo que había sido SER, nuestro primer material, y lo que se viene. Y este EP ese entretiempo entre uno y otro que de alguna manera, y como ya dije, muestra la nueva instancia de la banda. Nos pareció interesante poder dar cuenta de todos esos cambios que se están dando puertas adentro de la sala. El EP es como una antesala a lo que se viene pero sin adelantar temas, sino adelantando una nueva búsqueda por la que estamos yendo.

Probablemente la mayoría de nosotros ya escuchemos la mayor parte de nuestra música en soportes digitales. Más allá de la parte legal, ¿por qué seguir editando en el formato físico?

Porque no hay nada más lindo que ver materializado el trabajo diario de todos. El disco físico sigue siendo una manera de palpar, de tocar, de ver el recorrido que vamos haciendo. Tiene ese valor simbólico, que lo digital no llega a tener.

¿Dónde y cuándo se estarán presentando en vivo?

El domingo 4 de marzo estaremos tocando en La Tangente (Honduras 5329 Palermo). Ahí vamos a estar presentando los cuatro temas del EP, tocando las canciones viejas y tal vez adelantando algo de lo que se viene.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus noticias?

Fechas y novedades la banda en Facebook y en Instagram.

Youtube para escuchar las canciones.