Tavo y el Colo de Akun Maia nos cuentan de la banda y su mini gira por Buenos Aires.

"El disco físico te permite el contacto con el público, es una manera de quedar en la memoria de la gente."

Akun Maia

¿Cómo forma actualmente Akun Maia?

Tavo: La banda tiene como integrantes a 9 músicos en escena, 1 sonidista que nos acompaña a todos lados, y 1 nuestra “hermanager” y productora.

En el escenario somos bajo, viola, bata, percu, violín, teclas y 3 vientos.

Esta formación así como está lleva 1 año trabajando. Este año sumamos a Pato (trompeta), hace 2 años y medio se incorporó Sabor (flugel). El resto de la formación ya lleva 5 años de laburo, cuando en el 2012 se sumaron Tonga (trombón) y Rioja (teclas) a la formación original que eramos Tavo (bajo), Colo (bata), Leo (violín), Mago (percu) y Fede (viola).

¿Cómo fue el comienzo de la banda?

Tavo: La banda nace en el 2010 tras la propuesta de un amigo de hacer una fiesta jam de música jamaiquina. Nos empezamos a juntar a zapar con la intención de sumar amigos a esa jam, que al final nunca se hizo. En esas juntadas aparecieron algunos amigos que traían a otros amigos y de a poco fue quedando una banda estable: bajo, viola, bata, percu y violín. Empezamos haciendo canciones standard de reggae, y luego vinieron las composiciones propias.

Los otros instrumentos fueron apareciendo, fuimos cambiando de músicos, mutando.

Comenzamos con la premisa de hacer reggae clásico jamaiquino, pero luego la influencia que cada músico traía fue haciéndonos mutar hacia el rock, el balkan, el dancehall la cumbia y todos los estilos que vamos sumando.

¿Cómo surge su nombre?

Colo: El nombre lo propongo yo. La palabra MAIA, que es un sol hermano de nuestro sol, tiene muchos significados diferentes, según la cultura. Maria, Maitreia, Maia, Mitra, son los nombres distintos que acuña. Tiene un sentido de trascendencia, de verdad. Al tomar esa palabra nos dimos cuenta que le faltaba fuerza y que era muy femenina así sola. Entonces encontramos la palabra mapuche AKUN que significa “llegando a” o “llegar a”. Llegar a Maia es trascender la ilusión de la falsa realidad, llegar a un estado de libertad. Eso se traduce en nuestra música porque no nos quedamos en ningún género. Vamos pasando de un género a otro, y salpicando varios estilos juntos. Por ejemplo “El Antimanyin” es un reggae que se salpica de música celta, o “Sapocachi” que es una melodía andina que se mezcla con balkan, punk rock, cuarteto y rock surfer.

Somos libres y el nombre que elegimos refleja mucho esto.

Cuéntennos con que se van a encontrar quienes los escuchen. ¿Cuáles son sus raíces?

T: La raíz, por cómo surgimos, es jamaiquina. Reggae, dub, ska. Esa es la columna vertebral de nuestra música, lo que nos mueve y nos impulsa. Pero lejos de quedarnos en eso, nos fuimos moviendo hacia otros estilos que lejos están de Jamaica, y sin embargo se combinan y se mezclan.

Hoy estamos en un momento en el que es difícil auto definirnos, lo cual nos encanta.

En nuestra música hay cuarteto, cumbia, dancehall, dub, mucho ska, rock… somos una banda que mixtura todo lo que le gusta, sin prejuicios.

¿Cómo ven hoy la escena Under cordobesa? ¿Y cómo se ven ustedes dentro de la misma?

T: De Córdoba hay una lista interminable de bandas y solistas muy buenos para conocer. Toch, Tranki Punki, Sabor Canela y un Poquito de Café (estuvieron el finde pasado en Uniclub), Cony la Tuquera, Tomates Asesinos, Armando Flores, La Banda del Desierto, Tripodélicos, Los Cocineros, Circo DaVinci, Funky Animal Orquestra, Guarango, Hijo de la Tormenta, Nuna Malta, Nenes Bian, Milonga sin Corte, Juglar, Anticasper, Telescopios, Valdes, Presenta Trío y muchas otras que sería imposible nombrar por la enorme cantidad que son!

La escena está en su mejor momento en cuanto a producción musical. Están surgiendo bandas todo el tiempo, y también muchos artistas y laburos en relación a esto, como productores, managers, fotógrafos, productoras audiovisuales, sellos, espacios para tocar, etc. Se empieza a hablar de Córdoba en el resto del país y eso nos infla de orgullo, y nos obliga a seguir trabajando y desarrollándonos para estar a la altura de la circunstancia.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿creen que cuentan con las herramientas necesarias para progresar?

T: Estamos en la permanente búsqueda de esas herramientas. Nos falta mucho por conocer y por experimentar. Somos muy simples en nuestras formas de producir y de trabajar. Además laburamos a pulmón y eso dificulta el progreso en el mercado de la música. Vamos aprendiendo a producir, no sólo la música sino los shows (generalmente tocamos en fechas propias). Este mes grabamos nuestro primer video oficial, después de casi 8 años.

Nos sirve abrirnos, salir, conocer gente y compartir experiencias para desarrollarnos artísticamente.

¿Qué nos pueden contar sobre Gran Espíritu?

C: El disco es el resultado de un show explosivo que hicimos en el 2016, con el mismo nombre. Reunimos a más de 15 artistas en escena, de diferentes disciplinas. Fue una fiesta total: en medio del recital se cortó una fase de la luz y quedamos tocando bajo, bata y viola y la gente estallaba. Después una cuerda de candombe nos levantó el bajón del apagón hasta que un electricista que justo estaba entre el público nos arregló el problema. Fue puro éxtasis.

Ahí grabamos estos temas que elegimos para el disco, que muestra la energía que tuvo la noche, la emoción y el espíritu de un equipo que trabajó mucho para el show.

El disco en vivo es un fiel reflejo de cómo suena la banda en un concierto: no tiene desperdicios. Además tiene los clásicos de la banda que vamos despidiendo a medida que componemos temas nuevos, y también las novedades que estamos presentando, como el estilo cuarte-dub en el que estamos experimentando. Es un discazo.

Probablemente la mayoría de nosotros ya escuchemos la mayor parte de nuestra música en soportes digitales. Más allá de la parte legal, ¿por qué seguir editando en el formato físico?

T: El disco físico te permite el contacto con el público, es una manera de quedar en la memoria de la gente. Cuando bajás discos o los escuchás online, todo pasa, es efímero. El físico es una manera de materializar el laburo del sonido, y la gráfica. No es lo mismo ver un diseño en la pantalla que flashearla con las impresiones. Sabemos que la tendencia es lo digital, pero hay gente que todavía prefiere el CD, aunque ese disco nunca ingrese en una compactera, se llevan un pedacito tuyo, una parte de tu trabajo.Además, es una manera de recaudar directa: sos vos con la gente, contacto directo.

El fin de semana largo van a estar tocando por Buenos Aires. ¿Qué nos pueden contar de los shows?

Vamos con un show no apto para cardíacos. El viaje psicorítmico que proponemos te pasea el ánimo por todos lados, siempre buscando el disfrute. Llevamos música de Córdoba mixturada con estilos diversos que están preparados para que nadie se quede quieto.

¡Quien nos venga a ver se va a sorprender: venimos muy afilados!

Los shows serán el 8 en el C.C. Matienzo (Pringles 1249) y el 9 El Cuervo Bar (Av Güemes y Bevilacqua, Ciudad Evita) junto a Parapipou.

¿Cierran acá el año o le quedan más fechas en Córdoba?

Nos queda una fecha más en un pueblo en Córdoba que se llama Unquillo, en el espacio La Minerita. Después nos tomamos las vacaciones para rearmarnos: fue un año de mucho laburo. Volvemos en marzo para nuestro 8vo cumpleaños. El 2018 tenemos planes de componer mucho y rearmar el show para que sea una propuesta diferente.

En este mundo hiperconectado, ¿cómo y dónde podemos escucharlos y seguir sus noticias?

Nuestro disco de estudio “Lo Lindo de la Vida” está en todas las plataformas. “Gran Espíritu” será subido en estos días.

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