José Luis Pardo tiene nuevo disco, y nos habla de su presente y el de la música en general.

"Hay todo un revival y una moda con sonar muy viejo, grabar todo en una toma y vanagloriarse de eso, aunque esté todo desafinado."

Jose Luis Pardo

Hace varios años decidiste instalarte en España, ¿qué te llevó por aquellas tierras?

En 2006 salió una oportunidad para hacer una gira con mi banda. Nos recorrimos toda España en un motor home en pleno verano. Veníamos muy afilados porque tocábamos prácticamente todos los días de la semana en Buenos Aires. Del 2006 quedaron muy buenas sensaciones y contacto que nos hicieron repetir en el verano europeo de 2007, se agregaron más países, más festivales, editamos un disco que habíamos grabado en Buenos Aires y además se hacía un poco de plata. En 2007 me di cuenta que si estaba en España podía trabajar mucho más, tocar más y conocer más. Para ese entonces llevaba muchos años tocando en Buenos Aires de manera regular y me pareció el momento ideal para cambiar de aire.

El próximo 6 de diciembre vas a presentar tu disco Ruccula For Drácula en Boris Club. ¿Cómo va a ser el show y quiénes te van a acompañar en escena?

El show va a tener principalmente los temas de este nuevo disco, pero seguramente no faltarán los buenos invitados y algunos temas clásicos del cancionero popular del Blues. Pero la intención es que se conozcan las canciones nuevas y probarlas en vivo, que es la prueba de fuego. Me van a acompañar Román Mateo en guitarra, Chipi Cipolla en bajo, Gabriel Cabiaglia en batería y Guillermo Raíces y Alberto Burguez en piano y teclados. ¡Probablemente para algunos temas tengamos saxo y trompeta!

¿Vas a hacer más shows en Argentina?

Tengo algunos compromisos interesantes, invitaciones sobre todo, como por ejemplo un taller en la Escuela de Blues en Palermo, y un Festival en Monte Grande y otras cosas más, sobre todo invitaciones. ¡Pero el show donde ponemos toda la carne al asador es el de Boris!

Me carcome la curiosidad... ¿cómo surge el nombre del disco?

(risas) es algo que voy a tener que pensar mejor. Me gustan mucho los juegos de palabras y a veces no vienen de ningún lado. Y a veces intento darle algún significado más tarde. Podríamos decir que con el tiempo me di cuenta que si hacés las cosas bien y con honestidad y sin joder a nadie, lo que quieran hacer para perjudicarte es como darle Ruccula para cenar a Draccula. ¡No creo que le afecte mucho! ¡No tiene sentido!

Hiciste un disco con claras influencias del Blues, Soul, Funky, etc. y muy moderno. ¿Cómo elegiste el sonido del disco, saliendo del sonido más clásico de estos estilos?

Hay todo un revival y una moda con sonar muy viejo, grabar todo en una toma y vanagloriarse de eso, aunque esté todo desafinado. Y en Argentina encima hay gente que sabe grabar de esa manera muy bien. Yo disfruto de escuchar algunos de esos discos, pero para mis canciones y proyectos originales prefiero algo que suene más fresco. En mi caso, para escuchar discos que suenen viejos y hermosos me pongo a Muddy Waters de la primera época y listo. Me atrae cuando algún artista toca Blues, pero sonando un poco más aggiornado; si se me permite el término.

Haz tenido el privilegio de acompañar en gira a varios grandes nacionales (Pappo, Rubén Gaitán) e internacionales (Bob Stroger, JC Smith). ¿Cómo es ser invitado para acompañar a estos artistas y girar con ellos?

A veces es simplemente estar justo en el lugar adecuado y a veces es también resultado de un largo camino recorrido y no de una coincidencia. En todo caso, tocar con gente como la que nombrás, además de ser un halago y un privilegio, también es una enseñanza de por vida en lo musical y en lo humano.

Y también giraste por lugares recónditos como India, el Congo, Letonia, Armenia… ¿Qué tradición musical para con tu género te encontraste en estos lugares?

Bueno, quizás el Blues no sea muy masivo, pero es universal y en cualquier parte del mundo vas a poder encontrarte con algún festival, algún club y un puñado de locos amantes de esto. En muchos lugares la gente simplemente va a ver música sin necesariamente ser fans de un género determinado.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿crees que se cuenta con las herramientas necesarias para progresar?

Creo que hoy está todo al alcance de la mano y se volvió todo mucho más democrático, por suerte. Ya no te tiene que fichar una multinacional para sacar un disco. Las herramientas están ahí y es un libre mercado donde los que lo hagan mejor, en lo musical o en lo promocional, van a tener su lugar. Es cierto que quizás hay mucha info y que ahora todos son fotógrafos profesionales, todos sacan discos, etc. Pero con el tiempo los buenos quedarán.

Probablemente la mayoría de nosotros ya escuchemos la mayor parte de nuestra música en soportes digitales, ¿por qué seguir editando en el formato físico?

Porque somos unos locos románticos que pagamos una cantidad desorbitada para obtener el mejor sonido posible para que después se reproduzcan en formatos mp3 de baja calidad en computadoras en las que no se percibe el bajo. Hay gente que no compra el CD porque no tiene donde reproducirlo. Pero mirá los vinilos, volvieron; y para los que nos gusta esto, no hay nada como leerte el libreto, tocar la caja del disco o del CD y escucharlo con buena calidad.

¿Cómo y dónde podemos escucharte desde nuestros dispositivos?

En todos las plataformas que se nos ocurran. Al que le guste, si además de escucharlo lo compra, va a hacer que siempre pueda seguir escuchando material nuevo. Si no algún día nadie tendrá los medios para hacer un buen disco.