A veces bohemio, a veces ermitaño, un toque hippie y preferencia por la ciudad... Una tremenda mezcla parece definir a Miguel Molins. Descubrilo.

"Grabé pocas veces en estudio y nunca para mis discos..."

Miguel Molins

¿Cómo forma actualmente tu banda en vivo?

Yo me estoy ocupando casi exclusivamente de la voz y en algún que otro tema de los teclados. La banda está formada por Juan Ignacio Vázquez y Federico Lisorski en guitarras, Lucas Castro en bajo, Facundo Carschenboim en batería y yo Miguel Molins en voz y composición.

Sos originario de El Bolsón, ¿por qué decidiste venirte a la locura de Buenos Aires?

Siempre me gustó Buenos Aires, venía seguido de chico porque tengo familia acá. Obviamente en esos viajes solamente veía el lado más amigable de una ciudad bastante esquizofrénica. Supongo que me vine a Buenos Aires por el mismo motivo que alguien de acá decide irse a El Bolsón, expandir un poco el horizonte. El Bolsón es un lugar hermoso para vivir, pero quería hacer otras cosas. Además mi idea de vivir en la naturaleza nunca fue esa onda de hermandad y comunidad que curtían muchos amigos míos cuando termine la escuela (o amigos de mi viejo cuando llegó al sur en los años 70) sino más bien la de un tipo solo en la montaña con una escopeta, su huerta, sus animales y su familia o lo que sea, que me parece la cosa más sensata y rebelde que se puede hacer en el mundo. Pero soy muy joven para ser tan ermitaño, prefiero dejar eso para cuando sea más viejo. Mis verdaderos amigos ahí en el Bolsón se parecen más a eso, por ahí la entendieron mejor que yo. Son rockeros con huerta, que se construyen su propia casa, con sus manos ¿Quién hace eso? En general acá todos se sorprenden cuando se enteran que abandoné un lugar tan hermoso para irme a vivir a una habitación llena de cucarachas en Once (aunque actualmente vivo en Núñez), y es entendible, pero son distintas etapas y a mi desde chico me gusta la ciudad.

Estás comenzando un nuevo camino, el de solista. ¿Qué te llevó por estos rumbos?

En realidad no es otra cosa que tomarme un poco más en serio algo que hago desde los 19 años, que es grabar pista por pista en mi habitación. Lo empecé a hacer cuando Salomar, un gran músico de Mar del Plata que en ese momento vivía en El Bolsón, me mostró cómo hacerlo y pasamos así muchas madrugadas componiendo y grabando canciones muy delirantes que luego formaron un disco que rotaba entre amigos y gente de El Bolsón. Ahí entendí que con mínimos elementos podía hacer canciones que sonaran bastante decentes y sin si quiera pagar un estudio. Grabé pocas veces en estudio y nunca para mis discos, porque para componer primero encuentro el tipo de sonido que me gusta y en base a eso armo la música y luego la música parece decirme de que habla la canción, y un estudio no me da tiempo para hacer todo eso a la vez. Además algunos de mis discos favoritos no tienen un sonido profesional, tampoco suenan mal, simplemente suenan como tienen que sonar, que es lo más importante. Después vine a Capital un tiempo para estudiar algo de sonido y volví a El Bolsón. Grabé unos tres discos bajo el nombre de “Lex Artis”, pero nunca los edite realmente, eran discos que circulaban entre mis amigos y por internet.

"Ja ja ja" es tu primer disco en esta nueva etapa, ¿cómo fue cambiar a un plano donde todas las decisiones pasan por vos?

En realidad nunca encontré la química adecuada en casi ninguna banda de las que formé parte o armé, ni tampoco nunca me interesó demasiado zapar o tocar por tocar, descubrí que la pasaba muy bien componiendo. Obviamente después se complicaba el hecho de tener que conseguir a los músicos que se enamoren de un proyecto tan personal. La realidad es que me gusta más el trabajo de darle forma a una canción, pensar los arreglos, las armonías, que tocar en sí. Tocar en vivo es algo que hago cuando puedo hacerlo, como ahora que conseguí buenos músicos y podemos dar un buen recital.

¿Crees que lograste plasmar toda tu actualidad en "Ja Ja Ja"?

No, ni tampoco pretendía hacerlo. No pretendo reflejar mi vida en un disco, lo veo de otra manera. Me gusta pensarlo como un mundo algo laberintico que voy armando canción a canción y toma forma cuando lo termino, con su arte de tapa y sus letras. Como soy solista es más difícil separar lo que estás cantando de tu propia persona, la gente por ahí cree que estás hablando de vos mismo cuando hablás en primera persona, pero podés estar hablando de cualquiera, de algo que ves en otro o de algo que te gustaría o no te gustaría ser o de futuros hipotéticos, pero ya no es tarea mía lo que otros piensen de una canción. Volviendo a la pregunta, la actualidad se plasma de forma inevitable en el proceso de composición y grabación y seguramente en algunas letras como Loop, pero no necesariamente “mi” actualidad personal ni tampoco como algo intencionado.

¿Cómo ves hoy la escena Under? ¿Y cómo te ves dentro de la misma?

Yo soy bastante nuevo en el under porteño, recién el 3 de noviembre me presento como solista por primera vez, aunque antes había tocado como banda con Lex Artis. Me parece que hay una movida muy grande y muy variada, con músicos que tienen propuestas propias y genuinas y que además tienen un público fiel, hacen mover la rueda, digamos que son bandas que demuestran que se puede ser independiente, hacer canciones propias y tener un público sin necesidad de salir todo el día por la radio. Yo veo bandas supuestamente famosas que pegan un hit en la radio pero después cuando tocan no va nadie, y si van solo conocen el hit. Ojalá nunca me pase eso. Y después veo bandas independientes sin rotación en la radio, pero que generan un frenesí total en su público, que conoce todas las canciones. También hay bandas que me parecen horribles obviamente, no es todo maravilloso, lo que hay es diversidad y uno puede elegir su ambiente. No soy de salir todos los fines de semana, pero me gusta mucho Ardilla, que además son los músicos que me acompañan en vivo, Julián Desbats, Planctons, Los Octopus, Verde & Los Caballos a Marte, Pablo Neptuno, Los Rusos HDP, Poseidotica, y varios más. Por ahí hoy ya no es tan palpable la posibilidad de crecer mucho más allá del under haciendo rock, pero si disfrutas lo que haces para mí eso lo paga todo. En el under es en donde realmente pasan cosas, pero como decía Zappa, al under lo tenés que ir a buscar.

Antiguamente una banda dependía de que una discográfica los grabe, luego comenzó la etapa independiente en la grabación pero dependiente en la distribución; pero hoy el disco llega al otro lado del mundo por internet el día que sale. Con las redes sociales y los cambios en el terreno de la difusión, ¿crees que contás con las herramientas necesarias para progresar?

Las herramientas están todas, de hecho sobran. El problema está en que eso te marea y además tener la herramienta no te garantiza usarla bien. Muchos de nuestros discos favoritos se grabaron en consolas de cuatro canales. Y a nivel difusión Internet es una herramienta fundamental, pero eso es básicamente porque estamos todos con la cara en una pantalla todo el día como unos boludos, no porque sea algo positivo en sí mismo. Internet ya hace varios años que dejo de ser simplemente una base de datos inmensa y paso a ser algo más complicado, es una extensión de nuestra mente básicamente. Enrique Symns creo que una vez dijo, probablemente citando a alguien, que el trabajo del artista en el futuro iba a ser desconectar al hombre eléctrico. La verdad es que es, por lo menos, para pensarlo. A veces tengo la idea extremista y muy poco estratégica de que en cualquier momento tendría que borrar todas mis redes sociales, no estar ni en Facebook, ni en twitter, ni en nada, salvo mis discos en Spotify y Bandcamp, y que si a alguien le gusta lo que hago que vaya a verme, se enterará porque se lo contó alguien y me irán a ver seis personas. Pero después me calmo y me doy cuenta de que hacer eso en una ciudad es estúpido. Es más o menos lo mismo que decir que no voy a hablar más. Entonces hay que saber cómo usar internet, porque es más que una herramienta, es una prótesis de nuestra memoria y apenas si sabemos cómo funciona. Para mí es un asunto bastante espantoso el de las redes sociales, porque caímos en nuestra propia trampa. Nadie las necesita a un nivel fundamental, pero finalmente las necesitamos porque todos las usan. Las redes sociales me parecen un poco peligrosas para la creatividad porque cubren rápida y superficialmente la necesidad de comunicación de la gente pero convirtiéndola en un vicio sin sentido, la comunicación por la comunicación.

Probablemente la mayoría de nosotros ya escuchemos la mayor parte de nuestra música en soportes digitales, ¿por qué seguir editando en el formato físico?

Yo edito en formato físico porque me gustan los discos, porque no lo veo al disco como algo únicamente musical. Y eso que me encantar armarme playlists en Spotify, descubro música buenísima. Yo creo que al que de verdad le gusta lo que hacés quiere el objeto. No me gustaría tener que sacar un disco solo en formato digital. El CD o el vinilo, incluso el casette siguen existiendo. Tienen que estar como opción aunque después tengas tu disco en Spotify o Bandcamp.

¿Dónde y cuándo vas a estar presentando el disco?

Voy a tocar el jueves 3 de noviembre en Ladran Sancho (guardia vieja 3811) a las 20hs junto a Julián Desbats y Verde & Los Caballos a Marte.

¿Cómo y dónde podemos seguir escuchándote?

Mi disco se puede escuchar en Bandcamp y Spotify o lo pueden comprar en la disquería Oid Mortales (Corrientes 1145 local 17) y por supuesto en los shows en vivo.

Saludos a todo el equipo de Lo Artesanal y muchas gracias por el espacio.

Fotografía: Cintia Avalos